Primera fiesta en horario británico
El viernes salí por primera vez en Londres como lo hacen los británicos, bueno, un poco más tarde de lo normal. Mi conclusión es que lo que ellos llaman salir de fiesta, en España es salir de cerves y liarte.
La fiesta era con los compañeros del curro y nos invitaban a dos consumiciones a cada uno, y menos mal porque una Heineken cuesta 5 libras. Total, que según cerré la tienda a las siete, nos reunimos todos los compañeros y nos fuimos a un bar cerca de Liverpool St.
Hora: 19:45. Primera cerveza en un vaso más grande que mi brazo. El resto de gente que estaba en ese garito ya iba cocida desde hacía por lo menos dos horas y estaban dándolo todo cantando y bailando. El dj era un señor que se iba a jubilar en un par de días y la música, no me acuerdo.
Después vino la segunda cerveza, tres visitas al baño, un trozo de pan que sabía a cocido y por último la Heineken más cara del mundo. Cómo me dolió el bolsillo, pero como ya iba un poco así pues oye mira, que no pasa nada.
-Hago un paréntesis para contaros que mientras escribo oigo a mi compañero de piso cantar algo-
Cerramos el bar. A las 11. Nos echaron porque se ve que ya era tarde para andar de copas. Todo muy raro.
De ahí fuimos a un Mc a cenar en unas escaleras de la calle con un puto frío, que mira, yo no podía más. Todo esto borracha, con mi amiga borracha, mi compañera del curro borracha y mi mánager con su pareja ambas borrachas. Y cuando terminamos de cenar, pusimos rumbo a casa y a las dos ya estaba camentita.
Al día siguiente no tuve resaca, y creo que es lo mejor que le puede pasar a una persona en el mundo. Por lo tanto, punto a favor de este horario de mierda.
La fiesta era con los compañeros del curro y nos invitaban a dos consumiciones a cada uno, y menos mal porque una Heineken cuesta 5 libras. Total, que según cerré la tienda a las siete, nos reunimos todos los compañeros y nos fuimos a un bar cerca de Liverpool St.
Hora: 19:45. Primera cerveza en un vaso más grande que mi brazo. El resto de gente que estaba en ese garito ya iba cocida desde hacía por lo menos dos horas y estaban dándolo todo cantando y bailando. El dj era un señor que se iba a jubilar en un par de días y la música, no me acuerdo.
Después vino la segunda cerveza, tres visitas al baño, un trozo de pan que sabía a cocido y por último la Heineken más cara del mundo. Cómo me dolió el bolsillo, pero como ya iba un poco así pues oye mira, que no pasa nada.
-Hago un paréntesis para contaros que mientras escribo oigo a mi compañero de piso cantar algo-
Cerramos el bar. A las 11. Nos echaron porque se ve que ya era tarde para andar de copas. Todo muy raro.
De ahí fuimos a un Mc a cenar en unas escaleras de la calle con un puto frío, que mira, yo no podía más. Todo esto borracha, con mi amiga borracha, mi compañera del curro borracha y mi mánager con su pareja ambas borrachas. Y cuando terminamos de cenar, pusimos rumbo a casa y a las dos ya estaba camentita.
Al día siguiente no tuve resaca, y creo que es lo mejor que le puede pasar a una persona en el mundo. Por lo tanto, punto a favor de este horario de mierda.
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